El espanto
El que jugaba conmigo a las canicas en el patio, se fue al ver que a mi casa algo malo había llegado. A poco…
Francisco Camero RodríguezEl que jugaba conmigo a las canicas en el patio, se fue al ver que a mi casa algo malo había llegado. A poco…
Francisco Camero RodríguezLo sucedido aquel aciago Sábado de Gloria también marcó el principio del fin de la vida de Germán y Vicente, aquellos niños de la…
Francisco Camero RodríguezMelquiades hizo amistad con otro jovencito llamado Lucio Cabañas, que se quisieron como dos hermanitos, desde estudiantes hasta después como maestros. Eran tan unidos…
Francisco Camero RodríguezAcampar no parece mala idea. Crecí en un lugar con ambiente tropical, con un río de arena amarilla y un arroyo con piedras enormes,…
Nehemías VásquezEnseguida pensé en Pola. Quizá a Pola le encantaría ver esta luna como rojiza, este paisaje de cerros con divisiones de cercas vivas, árboles…
Nehemías VásquezHace una semana murió mi padre. Y ahora, aquí, en la soledad de su cuarto, reviso sus cosas. Veo su cama tendida, sus zapatos…
Eduardo Contreras BecerrilEl enviado de Roma ordenó que terminaran de desnudarla. La miró largamente, pidió más luz, con la manga del hábito limpió la base y…
Alejandro Ordóñez GonzálezMi vecina estaba sentada frente al televisor, su cara mostraba un rictus de terror, con las manos sostenía el cuadro de Monet.
Mónica Teresa MüllerPronto el techo de la casa quedó cubierto de cientos de aves negras que asemejaban un gigante trozo de carbón depositado.
Aída María López SosaA Uni, porque la fuerza siempre te acompaña. Al sobrino de Lucas se le ha caído su tercer diente. Debido a la obligada…
Nehemías Vásquez