Marilyn Monroe y otros familiares*
Cinco dólares la hora. A ese ritmo, en cien años, me convierto en millonario y entonces sí los saco de pobres y los invito…
Mauricio CarreraCinco dólares la hora. A ese ritmo, en cien años, me convierto en millonario y entonces sí los saco de pobres y los invito…
Mauricio CarreraEl viejo tren en el que viajábamos llegó a la estación de Reforma de Pineda, un pequeño pueblo enclavado en la región del Istmo…
Heriberto López AntonioAhí descubrí con terror que el verano era ese monstruo hambriento que insistentemente, desde mayo hasta septiembre, buscaba devorarnos. Lo sé, viví su furia…
Nehemías VásquezEn la historia de Tornactus se hablaba de la soledad, de la mesa con un par de sillas, de la sala de dos piezas,…
Nehemías VásquezCómo explicar la emoción de andar en el auto en ese tramo que les llevaba hasta quince minutos recorrerlo a pie después de las…
Nehemías VásquezMe gustaría contarte en esta carta, con tinta y papel, lo que he visto en casa de los abuelos, contarte de las conversaciones que…
Nehemías VásquezBueno, como sea, era un gato y fue en la época de la onceava plaga que azotó a San Juan: la plaga de las…
Nehemías VásquezNada se atrevía a romper el silencio impuesto por la soledad cuidadosamente escogida por mi compadre. Una soledad ineludible, sin escapatoria. Solamente la linterna…
Francisco Camero Rodríguez—Es mi amada, pero no la amo —respondió. Esa respuesta me tomó por sorpresa. ¿Cómo podía ser? —Al inicio creí que lo hacía —agregó…
Daniel San MateoPasaban tantas cosas por mi mente: ¿y si el rehén hablaba del barbero que les pasa información y los acompañó con la bruja que…
Aída María López Sosa