Literatura

De gatos y rasguños

Bueno, como sea, era un gato y fue en la época de la onceava plaga que azotó a San Juan: la plaga de las garrapatas. Algunos dicen que la plaga llegó porque la esposa de Felipe Pérez había regalado a su hijo a otra familia, otros dicen que estaba asociado a la locura de María y que era uno de sus conjuros. Yo creo que fue por la canícula de verano.

Te daré un corazón

—Es mi amada, pero no la amo —respondió.

Esa respuesta me tomó por sorpresa. ¿Cómo podía ser?

—Al inicio creí que lo hacía —agregó el hombre—, pero el tiempo me reveló mi error. Nunca la amé. Amo verdaderamente a otra. A ella le reservo mi corazón.

—¿Y por qué si no la ama le debe dar un corazón? — las palabras me salieron quebradas, incrédulo totalmente.

Plenilunio

Pasaban tantas cosas por mi mente: ¿y si el rehén hablaba del barbero que les pasa información y los acompañó con la bruja que bien conoce Torres? Tampoco sé si ella guarda el secreto de quienes van a cruzarse… Si seguía pensando iba a enloquecer antes de que apareciera el capitán y me llenara de plomo. Lo mejor que me quedaba por hacer era tener mis navajas listas por si tuviera que utilizarlas para defenderme, las saqué y acomodé en el mostrador.

El espanto

El que jugaba conmigo a las canicas en el patio, se fue al ver que a mi casa algo malo había llegado. A poco de entrar me quedé inerme, flotando en mi propio miedo, sosteniéndome solamente por el ruido de las patas de los caballos. Mi padre inició un ardoroso cuchicheo, tal vez para regresar la realidad que se nos había escapado.

Los Gemelos y el Garrobo

Lo sucedido aquel aciago Sábado de Gloria también marcó el principio del fin de la vida de Germán y Vicente, aquellos niños de la sandía, que sólo por querer saborearla se encontraron con la fatalidad que no pudo impedir la curandera con sus oraciones fervorosas y rociadas de agua bendita en todo el cuerpo.