Recobrar
Los fantasmas caminan / para reconocer el fuego. / Sólo tiempo inerte / fulmina las entrañas / de la ciudad vorágine.
Los fantasmas caminan / para reconocer el fuego. / Sólo tiempo inerte / fulmina las entrañas / de la ciudad vorágine.
Uso la tinta / para reciclar / mis demonios / y sus consecuencias. / Se posan contundentes / en cada verso, / en el andar, / en los sueños…
Sentado en la esquina del espacio que se sumerge en las entrañas subterráneas de aquel que engulle distancias tiempo
Clavados en él / el misterio que dibuja tu sonrisa, / la luz iluminada en tu voz, / aventura dibujada en tus pupilas.
Cambia el mundo luego de tres sonrisas. / Ambiguo es, ahora, cada movimiento. / Supone un destierro consensuado / dejando de lado la palabra.
Hay espacios, / entre los sueños, / que pretenden ser el destino,/ sin embargo,/ por imposición,/ se quedan en el simple inicio
Traducido / en deseos, / esperanzas, / se forjan como fenómenos / del tiempo inscritos al amor.
Tal vez, / el corazón escrito con tinta, / encuentre en él un aliado.
Reconozco en ti Biznaga / el lugar confuso de mis pensamientos: algunos coloridos, / regularmente sórdidos, como las huecas y roídas / arterias de tu vientre.
Hay un rugido que emana de las entrañas del corazón, de la profundidad en la muerte que se apaga con