Comer la vida
Cómetela como naranja o mandarina y sentirás el néctar de sus gajitos explotándote en tu ajeada vida.
Cómetela como naranja o mandarina y sentirás el néctar de sus gajitos explotándote en tu ajeada vida.
El maíz es como la gente —dice— son muchos colores y tamaños, pero todos son uno mismo o sea que se pueden unir una y otra vez y seguir creciendo más.
Invariablemente impulsaba que todas las decisiones importantes en los movimientos y luchas sociales tenían que ser ampliamente discutidas y tomadas en las asambleas generales, para luego ser instrumentadas y ejecutadas por comisiones, dirigentes y asesores.
Las rodillas raspadas sanan más rápido que un corazón roto.
Y caminaban. Pero el desierto es largo, casi eterno. Y los pies se hacen yunques, el sopor asfixia.
Se desprende / la sonrisa de la luna…
Sus sueños, si alguna vez tuvieron, se han desvanecido, se han diluido en la blanca espuma del mar.
El mundo, así, se detiene / en tanto recorro todo el universo / contenido bajo el instante mismo…
llego cuando te has ido / abandonaste un lugar confortable, tibio / duermo en las sábanas donde se ha quedado el color de tu piel
Ramiro Rodríguez nos hunde en un extremo de la ribera para soltarnos la mano y poder emerger al otro lado, más libres.