Arde el mar
y sus caballos blancos
a galope
huyen despavoridos
y tratan de alcanzar
la orilla de la playa
y la dorada arena
se incendia,
la brisa destila
un sabor amargo:
a ceniza.
Y puedo saber que tú,
que tú,
tú incendiaste el mar
el mar, mi mar;
tus lenguas de fuego
traspasaron
la aquazul piel del mar,
y también mi piel.
Nos calcinamos,
tu fuego vorágine
va recorriendo mi ser,
ha intoxicado mis venas.
Hay fuego al rojo vivo
en mis entrañas
y en el profundo azul del mar,
hay fuego líquido
que nos carcome sin piedad.
Arde mi sangre,
ardo y el mar arde
también…
Poesía
Mar en llamas
...la brisa destila / un sabor amargo: / a ceniza.

Autoría
Astrid Cervantes
Minatitlán, Veracruz (1978). Mi acercamiento a la palabra comenzó en la infancia, desde que aprendí a leer me gustó mucho la poesía. A los 13 años representé a mi secundaria en un certamen de cuento infantil, donde obtuve el primer lugar a nivel municipal; a los 14, el segundo lugar de zona en declamación de […]