Cómo serás si es que existes
#LaFotoDelDía | Cómo serás si es que existes; de qué esencia te revistes cuando te vas entregando. —Pita Amor
#LaFotoDelDía | Cómo serás si es que existes; de qué esencia te revistes cuando te vas entregando. —Pita Amor
Traducido / en deseos, / esperanzas, / se forjan como fenómenos / del tiempo inscritos al amor.
Bueno, como sea, era un gato y fue en la época de la onceava plaga que azotó a San Juan: la plaga de las garrapatas. Algunos dicen que la plaga llegó porque la esposa de Felipe Pérez había regalado a su hijo a otra familia, otros dicen que estaba asociado a la locura de María y que era uno de sus conjuros. Yo creo que fue por la canícula de verano.
Nada se atrevía a romper el silencio impuesto por la soledad cuidadosamente escogida por mi compadre. Una soledad ineludible, sin escapatoria. Solamente la linterna continuaba marcándole a la oscuridad redondos y movedizos lunares de desengaño.
Tal vez, / el corazón escrito con tinta, / encuentre en él un aliado.
Todas estas vivencias sumaron siete años de magia, de ilusión, de transformación. Siete años en los que descubrí que la vida no es cuadrada ni redonda; que hoy puedes ser esto y mañana aquello y, claro, sin dejar de ser tú. Aprendí que la vida puede vivirse con innumerables matices y, gracias al maestro, me permití vivir casi todos: reí, lloré, amé, grité, canté, disfruté, brinqué, enloquecí y, en cada papel, descubrí un poco más de mí. Y me asumí, me acepté, aprendí a vivir conmigo, lo que a veces no resulta del todo tarea fácil.
«Crecí rodeada de textiles, mi madre fue costurera del barrio de Vixhana, donde se elaboran los tanguyús, estas muñecas de barro decoradas de colores vivos. En mi familia se dedicaron a varios oficios: carpinteros, campesinos, cocineros. Entonces, esto es como trabajar el telar, la cerámica, recordar los peces…»
—Es mi amada, pero no la amo —respondió.
Esa respuesta me tomó por sorpresa. ¿Cómo podía ser?
—Al inicio creí que lo hacía —agregó el hombre—, pero el tiempo me reveló mi error. Nunca la amé. Amo verdaderamente a otra. A ella le reservo mi corazón.
—¿Y por qué si no la ama le debe dar un corazón? — las palabras me salieron quebradas, incrédulo totalmente.
“Hemos vivido ya muchos meses muy difíciles y tristes. Hemos vivido alejados físicamente. Durante este periodo, la comunidad universitaria se comportó de manera ejemplar. Gracias a ello, podemos ya intensificar —y celebrar— el retorno presencial de todas y todos a nuestras instalaciones”