Lajun (Diez)
Recuerdo un alma eterna,
sin el despojo y la angustia del tiempo,
recorriendo cada puerto
que la luna permite
entre el espacio vacío
formado por los versos
de un poeta
también eterno.
Se sumerge entre ecos revelados en otras vidas.
Busca aquella calma que de amor lo envolvió,
sin embargo,
terminó
se desvaneció bajo la incertidumbre
y la duda.
Me quebraré para aceptar tu inmensidad,
tu soledad,
para descubrirme en otro espacio.
Ciudad Monstruo, volátil, amorosa —con todo lo que ésto implica—, extemporáneo 23/26
