El día que Hulk dejó la Tutsi Pop
Pedir perdón no arregla la silla, pero me ayuda a sentarme de nuevo conmigo, en calma.
Pedir perdón no arregla la silla, pero me ayuda a sentarme de nuevo conmigo, en calma.
pero aun así las horas se diluyen, como sal en el mar, se diluyen, / y yo me voy diluyendo también, / me voy desvaneciendo como la neblina
No sé mucho / y me apena saberlo apenas / que estás en mí / cuando cierro los ojos / y no quiero abrirlos.
Un paliacate teñido de noche, / un par de ojos que vean más allá, / historias fantásticas, / kilos de ingenio / y venas con chispa.