Alguien te busca en el espejo

Podrás recorrer, en la lectura, los senderos de otros que como tú no hallaban su lugar, no sabían hacia dónde ir; que se desesperaban con las vueltas y retruécanos del destino, pero que después de la tormenta de los quince, de los dieciséis o de los diecisiete, siguen caminando.

Esos lodos…

Los recuerdos que se vuelven historia y los deseos que se vuelven poesía se dan la mano en estos textos divididos en ocho espacios y, sin embargo, con una unidad emotiva y literaria. Los dos motores para hacer literatura, los dos elementos esenciales —la evocación y la invocación— siempre están presentes.