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Aunque usted no lo lea

Mientras, el show debe continuar

El profundo desprecio de las televisoras hacía la audiencia mexicana no tiene límites, la puesta en marcha de los programas de Niurka y Laura son una muestra más de que la basura genera más. Las miserias humanas se vuelven tema de culto, “que pase el desgraciado”, la expresión más popular, y el desgraciado pasa: el mexicano. La ignorancia toma por asalto nuestras pantallas, como un complot para tener cable o satelital; después de todo no importa el respetable.

El humor negro no está de moda

¿Por qué le dicen a Kalimba el nuevo Colón?, porque se vino en la niña; ¿por qué le dicen el sarampión?, porque le dio a la niña. El “juicio” público contra el cantante llegó a niveles inusitados vía Loret de Mola; el contraste de su “profesionalismo” tuvo otro momento “lúcido” cuando entrevistó al JJ; las redes sociales, en ocasiones espacio para la conciencia colectiva sentenció: “sabes que ya valió madre cuando Loret trata a Kalimba como criminal y al JJ como superestrella”. El show debe continuar, pero no hay duda de que el narco ha sentado sus reales y no son sus 5 minutos de fama, son sus “publirrelacionistas” que los ponen en contacto con los reflectores, en los bares con los “deportistas” y “artistas” de televisión, por eso los locutores de la telera les dan ese trato, porque son iguales.

 

Alcoholímetro para todos

El caso de Carmen Aristegui es una muestra más de las acciones de un adicto, en México, ya se sabe, los subordinados adivinan lo que quieren sus jefes y lo hacen antes, pero en fin, las cuentas de la presidencia no son claras. Nadie censura que un hombre público se tome un trago, sin duda Ratzinger lo debe hacer y en público muy seguido, quizá la embriaguez sea censurada por más de uno, recuerden que en el mundo prehispánico sólo los adultos mayores tenían libertad de embriagarse a su antojo. El mundo musulmán es más severo y no bebe, al menos no como los cristianos y menos como los guadalupanos. Que en los pinos se echen un trago no debe sorprender a nadie, menos en un pueblo de alto consumo, pero al menos que lo compren de su sueldo y que no lo pongan en los gastos de representación, porque es como si todo mundo pusiera para la vaquita del preciso y no hay derecho y debe tener alcoholímetro para la toma de decisiones, ¿o no?

Ser joven y no ser revolucionario es pertenecer a FJR

La Coalición del Levantamiento de la Juventud Furiosa es un ejemplo para el mundo, desde el Cairo y otras ciudades egipcias los jóvenes han tomado la batuta y no el gobierno hijo de puta. Mubarak, otrora seguidor de los designios de Bush padre e hijo, se niega a salir del poder, la oposición política se aglomera ante el empuje de los jóvenes. “El responsable de la muerte de 300 personas y de herir a 3 500 no puede permanecer en el poder”, dicen desde la plaza Tahrir y han hecho un llamamiento a la formación de un “Frente de Salvación Nacional”. Las redes sociales han hecho posible esta primavera en la cuna de la civilización humana, al menos una de ellas, de las más importantes. El Ejército mismo se ha cimbrado y consideró “legítimas” las demandas del pueblo y anunció que “no recurriría al uso de la fuerza”. Aunque quizá recule, por eso hay que estar atentos, y larga vida a la juventud furiosa, donde quiera que se encuentre

 

por: Nora Perales