Vivir por ti y no poder tocarte…
Tenía que ser así
pues no podía ser de otra manera; sólo somos dos líneas paralelas
que avanzan juntas en la dirección misma sin tocarse ni unirse sin mirarse y sin sentir.
vamos así, hacia el mismo horizonte
pero diferente,
y sin embargo,
disfruto tu existencia,
se ha convertido en una necesidad;
por ti respiro,
por ti vivo las emociones
y canto, y río,
pienso igual, vivo igual
e igual siento;
y sin embargo acepto
que rieles de una vía no se juntan jamás.
Miguel Ángel Flores Rodríguez
Profesor que radica en Huatusco, Ver.
