Por donde habito
eres un espacio vacío
en ti puedo poner
peso muerto, piel marchita
esperado roce paciente
o cualquier inmundicia.
Con la inconsciencia de esta lumbre
sobrevuelas ante la mirada
embrutecida de ocaso
emisión volátil
en la podridamente,
resplandor asfixiante
en los cuarteados dedos,
ente resguardado
entre el suave golpe
de 100 metrónomos
que varían todos los designios,
agua en trance
que endurece las venas
bendición hecha caos
en lo que tiene medida y expira,
dilapidas cada segundo
que permanezco en el paraje
francamente ingenuo
ante lo que escucho,
nube de polvo
sobre siglos marchitos
armoniosa putrefacción
en la parte mínima de la vida,
cálculo de echarse
a los caminos pedregosos
en torno al hechizante júbilo de los perros
que a veces extraños
se retuercen en profundos
movimientos de la noche
