El buen samaritano
Necesitaba morirse. Sí, él quería morirse, y no lo culpo. Por eso lo maté: porque me lo pidió, porque me lo suplicó.
Necesitaba morirse. Sí, él quería morirse, y no lo culpo. Por eso lo maté: porque me lo pidió, porque me lo suplicó.
Todo empezó en el vientre de mamá; ahí estaba ella con los ojos cerrados, moviéndose, apretándose contra mí…
« You told me, I’ve seen it all before I’ve been there, I’ve seen my hopes and dreams lying on
Alejandro Ordóñez González1 Doctora Singerman, si dejé de venir es porque no me gusta hablar de eso, sólo quiero su
Román Guadarrama1 A Baldomero Lillo (+) Cuando el gallo clavó el pico de su canto en el súpito cuerpo de
Sergio Pitol nació 1933 y llevó una infancia dickensiana. A los 5 años perdió a sus padre y su hermana
Cuando Papá se enteró de que ella salía con un hombre que le doblaba la edad, y aún le sobraban
Ya te cargó la chingada… dijo una voz y dos sujetos de mediana edad me agarraron de los brazos, un
Selección y palabras introductorias de Eusebio Ruvalcaba CUENTO DE JAIME GARCÍA RODRÍGUEZ La muerte extrae la materia prima del arte
Cuando tenía catorce años de edad me enamoré de Leonardo. Él siempre fue un sueño inalcanzable para mí, pues