Sin el feminismo, la vida sería terrible: Mercedes Hernández
Mercedes Hernández, actriz de talla internacional reconocida como una de las mejores narradoras orales de México, se asume como feminista: “llegó el momento en que me di cuenta de que soy una mujer interesada en que los derechos de todas las mujeres se respeten, en que las mujeres vivamos en condiciones de equidad en todos los ámbitos”. Aunque ha tenido una destacada participación en el cine —en la multipremiada El violín y La tirisia, por la que fue nominada al Ariel en la categoría de coactuación femenina, por ejemplo—, se ha decantado por la narración oral y el cabaret. Perteneciente a la Red Internacional de Mujeres Hacedoras de Teatro, ha representado a México en festivales internacionales en América y Europa. Aunque inició sus estudios en la Preparatoria Agrícola de la Universidad Autónoma Chapingo, dejó la escuela para estudiar actuación. “Estoy contenta”, afirma a Molino de Letras: “A la Mercedes de hace veinte años y a la de hace treinta, le diría otras cosas, pero a la de hace diez, le diría: ‘muy bien’”. Hace diez años Mercedes tenía 38 y a esa edad nació su hijo, a quien trata de inculcar nuevos valores. “Gracias al feminismo ahora gozo de derechos”, sentencia: “de no haber existido el feminismo, probablemente estaría viviendo una vida terrible”. — ¿Qué hacer con el techo de cristal? Creo que lo que tenemos que hacer ante la desigualdad, primero que nada, es visibilizarla, hacer visible la inequidad y luego hacer conciencia entre la población y las autoridades. Después, hacer leyes, porque no solamente son las denuncias o las reivindicaciones, sino llegar al punto jurídico para que se respalden y se respeten nuestros derechos y esa oportunidad la puedan tener las generaciones que vienen. — ¿Cómo enfrentar los feminicidios? Pues hay que seguir estudiando el fenómeno, hay que seguir entendiendo las múltiples razones que tiene y hacer leyes más duras; hay que educar a los niños en la reconciliación, en el respeto; hay que atrapar a los culpables; hay que dejar de permitir la impunidad; hay 1 Promotor cultural, profesor investigador de la Preparatoria Agrícola de la UACh y Director Fundador de Molino de Letras. Sin el feminismo, la vida sería terrible: Mercedes Hernández 58 N O S O T R A S que cuidarnos, hay que autocuidarnos las mujeres. Pues sí, las campañas las hacemos para visibilizar el micromachismo; pero creo que ahora lo que tenemos que hacer es incidir en las vidas privadas. En lo público nuestros maridos, nuestros compañeros, no se atreven ya a ese machismo puro y duro de antes, pero en las vidas privadas el micromachismo sigue permeando, y es ahí donde tenemos que incidir, porque si no, las mujeres tenemos una sociedad que nos respalda, que nos protege. Pero a la hora del trabajo, en los hogares, parece que vivimos como hace cien años y eso no es posible. A veces, por convivir, por no estar en la discusión eterna, una cede. Pienso que de manera natural se deberían dar las cosas, pero pues parece que en algunos casos no es así: aquí la llevamos más o menos, creo que hemos puesto nuestra buena intención y nuestra inteligencia, nuestro amor, todos. Pero de pronto yo sí me veo trapeando y Emi viendo su iPad y Jorge leyendo La Jornada… ¡Está cabrón! Digo: ¿qué no se dan cuenta? Y no, no se dan cuenta, hay que decirles. —Un decálogo antimachista en la calle… Pues hay un montón de información, hay que visibilizarlo, hay que denunciar, hay que levantar la voz. Aunque sea un fastidio estar levantando la voz, hay que hacerlo, porque si no, no nos ven.
