Me llevan de la mano
Hermoso e inolvidable mi tío José Adán, hazmerreír de la gente,
decía convencido que estaba esperando la nube que
habría de llevarlo al cielo con el Señor, donde lo esperaba
la verdadera vida… y yo, niño, se lo creía.
Hermoso e inolvidable el cónsul de Lowry, presintiendo
el abismo, decía convencido a los policías del horror:
“Veo que la tierra anda; estoy esperando a que pase mi
casa por aquí para meterme en ella”… y yo, también, se
lo creo.
Hermosos e inolvidables, mi tío José Adán y el cónsul, me llevan de
la mano, viajo sereno, ligero, sin equipaje, entre el cielo
y el abismo… espero que me lo crean.
Gildardo Montoya Castro
Periodista y poeta. Trabaja en la Universidad Autónoma Chapingo. Ebria ilusión del aire es el título de su más reciente libro, editado por la UACh.
