Comer la vida
Cómetela como naranja o mandarina y sentirás el néctar de sus gajitos explotándote en tu ajeada vida.
Cómetela como naranja o mandarina y sentirás el néctar de sus gajitos explotándote en tu ajeada vida.
Soy quizá después de la lluvia un hilo rojo en la tinta, letra, una estrella inclinada, formo un río largo en el tablero, una palabra (que pensé y no dije).
En momentos intento ser diestra: se siente como tener miedos y vencerlos. Es el mundo que gira, da vueltas, duelen los dedos.