Desiertos I II
I Trepas ladridos de jaurías nocturnas hasta alcanzar un borde. Las púas perforan tus palmas, salen por tus nudillos como
I Trepas ladridos de jaurías nocturnas hasta alcanzar un borde. Las púas perforan tus palmas, salen por tus nudillos como
No quiero dejar pasar la puerta
tras la cual ya me espera tu sonrisa.
El estruendo de las horas se acumula en vidriosas
impiedades, transcribe requiebros en delirios ulteriores.