Llegar a Jauja
La niña pataleó, se estremeció y sangró, derramándose en mí. Estaba seguro de que mamá no se había resignado.
La niña pataleó, se estremeció y sangró, derramándose en mí. Estaba seguro de que mamá no se había resignado.
Al maestro Efrén Chávez Ochoa, en donde quiera que se encuentre. Cuando yo cursaba el cuarto año de primaria tenía
Se ha partido la noche, como un cascarón blando y oscuro, dejando al descubierto la luna de garfio creciente. La
Selección y nota introductoria de Eusebio Ruvalcaba Cuento de César Mauricio Hernández Anaya De los narradores, el cuentista es el
Eres ideal, perfecto, lindos ojos de un ángel,
como si en una penumbra apareciera una luz.
Lindos son los estilos, estilos que enmarcan nuestros pueblos, con tejidos típicos, con puntos definidos, como un prado de flores coloridas.
Su labor artística tiene una relación mucho más íntima con la concepción mágica y simbólica del objeto
Bebo esencia de caléndula,
prendo fuego en mis entrañas.
Descubrí que si bien no caminaba, sí podía hablar.
I Trepas ladridos de jaurías nocturnas hasta alcanzar un borde. Las púas perforan tus palmas, salen por tus nudillos como