por indiferencia
por falta de juicio
por desconocer la desembocadura
de una manía ciega
(la propia mano del juego)
ya no digas nada
ante la realidad de tus viejos dones
ya no te consumas
sobre lo que alguien más recordó
apártate de las sentencias
suelen tener más que sólo vil rabia
la modernidad es rigurosa
pero bestial ante los ojos primitivos
en algún momento, en este pequeño encuentro
habrá que recordar nuestros errores
quizás agradecer por aun tener algunos
y no negarlos absurdamente
no ser más que el público parloteando
no pavonearse de lo heredado
no disfrutar con la desdicha en otros ojos
parar con todo odio, es decir
parte de lo que engendra el corazón,
empeñarse en no olvidar la sencillez
con la que se descompone el día
en un remoto plano nuestro cuerpos secos
se acoplaran al paso de la infestada yerba
a otros montículos llegaran esos restos
y amaneceremos en una lluvia negra
quizás tengas la universalidad
de otra persona en una sola sonrisa
o seas una vieja costra incrustada
en los ojos de un enfermo mendigo
quizás estés perdida en una larga quietud
en donde tu adoración no seguirá más,
solo en una amarga noticia en la radio
exactamente a las 2 de la madrugada
quizá ya nadie más te reclame
y apenas por accidente bajo 45° etiquetados
se encuentre una imagen cuarteada y carcomida
en un inconcluso expediente amarillento
mientras tanto: querida mía
estoy más allá del camino
el ladrido de un perro ronco
me hace correr cuesta abajo
por encima de los restos de basura
esquivo los anuncios del camellón
veo en un poste de luz tu reflejo
inanimado se sostiene por unos segundos
trastabillo y doy un paso hacia atrás
diluida al final, explota la botella
un ruido a la mitad de la calle
que encubre todo menos mis vísceras
me hace remojar de nuevo el kleenex en mi mano
levanto una moneda de 10 que pude haber tirado
escribo mi nombre en la guadaña
de una santa que siempre me encuentra,
las enredaderas de los pastizales me hacen caer
pero no me importa ya continuar
porque aun así interrumpidamente
seguiremos entre la perdida y el placer
