Mariposa
Terminar de mascar las mariposas entre los dientes
las palabras no caen, se dejan y ya, volver a masticarte
recorrer esos caminos de nuevo, esfumarse como humo de cigarro
si maldijera nuevamente, escupiría mariposas desde adentro.
Pero el atardecer me detiene, revolotean, revolotean entre naranjas
aprender a vivir absurdo quien lo diga, pero el mar me da miedo
las nubes son mejores que el mar, así no dolerán más las mariposas
vomitar y vivir, amor, susurro son meras formas de dolor.
Esa noche gris volvieron las mariposas
me trague miles de ellas, la que más dolió fue la que maldigo hoy
las palabras que dices, las maldigo
se me atoran en la garganta… malditas mariposas.
Por: Laura Rosas Vargas
