La vida impensable
Selección y nota introductoria de Eusebio Ruvalcaba Cuento de César Mauricio Hernández Anaya De los narradores, el cuentista es el
Selección y nota introductoria de Eusebio Ruvalcaba Cuento de César Mauricio Hernández Anaya De los narradores, el cuentista es el
Eres ideal, perfecto, lindos ojos de un ángel,
como si en una penumbra apareciera una luz.
Lindos son los estilos, estilos que enmarcan nuestros pueblos, con tejidos típicos, con puntos definidos, como un prado de flores coloridas.
Su labor artística tiene una relación mucho más íntima con la concepción mágica y simbólica del objeto
Bebo esencia de caléndula,
prendo fuego en mis entrañas.
Descubrí que si bien no caminaba, sí podía hablar.
I Trepas ladridos de jaurías nocturnas hasta alcanzar un borde. Las púas perforan tus palmas, salen por tus nudillos como
La Casa de la Cultura Texcocana corresponde al Ayuntamiento de la ciudad, aunque mantiene vínculos con el Instituto Mexiquense de Cultura, mientras que El Coco, la cantina de nuestras referencias, forma parte
de la antigua Posada Santa Bertha, símbolos
e íconos culturales de la gente.
En ese tiempo tenía veintitrés años, las mujeres eran su vicio, aún cuando era casado, le gustaban las mujeres ajenas.
Nos fuimos a vivir a una pequeña casa en las afueras de la ciudad. Y todos los días, no hacía más que preguntarme por la vida que llevaría ahora mi inmensa madre, y mi padre muerto de sueño tras su trabajo de vigilante en la bodega de conservas.