Para Wilma
Desde el día 3 de su existencia,
llegaste a nuestro hogar.
Fernandito tenía horas de nacido
y tú ya tenías años de amor guardados para él.
Hoy Dito tiene 8 meses.
8 meses de ser el niño más feliz y maravilloso del mundo.
Y parte de eso también lleva tu nombre.
Tienes un corazón enorme
en un cuerpo pequeño para su tamaño.
Aun así alcanzas todo.
Alcanzas a cargarlo cuando yo no puedo.
Alcanzas a ver lo que yo no veo cuando estoy rota.
Alcanzas a sostener esta casa cuando se me cae de las manos.
Me has cuidado a mí también.
“¿Ya comió, doña Mayu?”
“¿Se tomó sus medicinas?”
“Yo puedo dormirlo mientras usted descansa.”
Siempre has estado ahí.
Tu trabajo es el que nadie ve.
El que se esconde detrás de un niño que ríe,
detrás de una mamá que sigue en pie.
Pero yo sí lo veo y te agradezco.
Gracias por tu compañía en mis días negros.
Gracias por enseñarme a hacer el trabajo rudo.
Gracias por querer a mi hijo como si fuera tuyo.
27.05.26

