Dedos de dos
Prepárate amante
compañero poeta
largos trotes
encabalgamientos
retruécanos nos esperan
Prepárate amante
compañero poeta
largos trotes
encabalgamientos
retruécanos nos esperan
Oculta en la barranca durante sabrá Dios cuántos años/ vio morir a su madre, primero, y luego a sus hermanos.
Te cubro el pubis No quiero entrar ni siquiera tocarte enfurecida y en cueros esperando corácea y atigrada con el
Mientras, el show debe continuar El profundo desprecio de las televisoras hacía la audiencia mexicana no tiene límites, la puesta
Caminaban en la oscuridad, en las calles resbaladizas por la fuerte pendiente y las areniscas. Atrás quedaban las voces de Las Jilguerillas, el dueto de voces agudas que los hombres del rancho preferían cuando tomaban
Cuento de Héctor Trinidad Delgado No abunda la prosa como la de Héctor Trinidad Delgado, extraída del periodo colonial y
Señor, Tú conoces mis necesidades, también mi bolsillo. Yo no te pido pan, ni trabajo, tan solo otra jarra de
Con la cara pálida llegó al patio donde se hacían las matanzas.
Da la impresión de no acabarse nunca que tengo poemas colgando de las vigas ligeramente anudados a días sin rostro,
Esa noche gris volvieron las mariposas me trague miles de ellas, la que más dolió fue la que maldigo hoy