En la ciudad de Puebla, donde siempre se pueden encontrar ángeles o camotes, mi querido amigo Mario Calderón nos entregó cuatro volúmenes de su autoría, todos sumamente disfrutables y sugerentes: Historia y cultura de México a través del lenguaje

Rosa

Caminaban en la oscuridad, en las calles resbaladizas por la fuerte pendiente y las areniscas. Atrás quedaban las voces de Las Jilguerillas, el dueto de voces agudas que los hombres del rancho preferían cuando tomaban