Los hombres
Existen mujeres calladas, mujeres que entran al día como a una condena impuesta por el sol, y para ellas, las
Existen mujeres calladas, mujeres que entran al día como a una condena impuesta por el sol, y para ellas, las
La niña pataleó, se estremeció y sangró, derramándose en mí. Estaba seguro de que mamá no se había resignado.