Domingo, 27 de septiembre de 2026
Poesía

En sus botas

Sus botas ya no me quedan tan grandes. Pero el peso sigue ahí. La responsabilidad sigue ahí. Y mi pie sigue sintiéndose chico.

Mayu Montero · 27 septiembre, 2026

Mi papá es alto.
Moreno.
De corazón tan grande que no le cabe en el pecho.
Las imágenes de esa habitación
Habitan mi cabeza.
Al igual que el olor de su perfume
Por las mañanas.
Siempre botas Caterpillar.
De esas de constructor.
Amarradas hasta el tobillo.
Siempre batallaba para encontrar su talla.
Tenía cinco años la primera vez que me las puse.
Mi pie era diminuto en esa inmensidad.
Intenté caminar.
Me tropezaba por el peso que tenían.
No entendía que era un peso real.
Mas allá de lo que puedan pesar un par de zapatos.
Él jamás se ha quejado.
Cada mañana
Se levanta,
Se baña,
Se amarra las botas.
Jamás lo vi con tenis.
Jamás pantuflas.
A veces chancla de dedo en casa.
Pero para salir al mundo,
para cualquier evento importante:
botas.
Le dan seguridad al andar.
Le clavan bien los pies a la tierra.
Porque un cuerpo tan grande,
tan amoroso, tan lleno de luz,
necesita cimientos fuertes
para poder sostenernos a todos.
Crecí intentando seguir sus pasos.
Me ponía sus botas a escondidas.
Quería que me pasara su sabiduría
y su templanza por AirDrop.
Sus botas ya no me quedan tan grandes.
Pero el peso sigue ahí.
La responsabilidad sigue ahí.
Y mi pie sigue sintiéndose chico.
Entendí tarde que nunca voy a llenarlas.
Que nunca voy a ser él.
Que nunca voy a caminar sin tropezar
con todo lo que él cargó en silencio.
Y está bien.
Porque no se trata de llenarlas.
Se trata de mirar hacia abajo
y agradecer que él las caminó primero.
Que abrió el camino con cada paso
que le costó trabajo,
que le costó callos,
que le costó un cansancio que nunca nombró.
Para que cuando me tocara a mí,
yo ya supiera:
el camino duele,
pesa, pero se puede.
Aunque mis pasos sean otros.
Aunque tenga mis propias botas.
Aunque nunca, nunca,
pueda llenar las suyas.

24.05.26

Autoría

Mayu Montero

Soy María Lucía Montero Rubio, aunque todos me dicen Mayu. Nací en Mérida, Yucatán, el 16 de mayo de 1986. Soy hija, esposa, hermana, amiga y, desde hace ocho meses, madre. En la escritura encontré una forma de desconectarme del mundo y de convertir mi creatividad en palabras. Escribo para que otras personas puedan reconocerse […]