El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, anunció que en México la pandemia será más larga para poder administrar el riesgo y de esta manera evitar el colapso del sistema público de salud. Al decretar que la pandemia en el país ha entrado a su fase dos, que se caracteriza porque la transmisión del coronavirus se da entre locales, el gobierno encabezado por Andrés Manuel López Obrador apostará por reducir dicha transmisión. “El éxito en la reducción de la transmisión nos llevará a una pandemia más larga”, anotó, pero al “administrar el riesgo” se conseguirá que haya menos casos de los que se pueden atender en el sistema de salud.

Explicó que la enfermedad causada por el coronavirus se autocontrola, que en un lapso de hasta catorce días desaparece por sí sola hasta en el noventa por ciento de los casos. Recomendó que la gente que presente síntomas leves se resguarde quince días en su casa para evitar extender el virus. En el caso de personas de la tercera edad, una mujer embarazada o una persona con enfermedades crónicas, en particular diabetes, hipertensión, obesidad y enfermedad pulmonar o cardiaca, así como enfermedad renal o cualquier causa de supresión del sistema inmune, “no esperar, hay que acudir a evaluación médica para prevenir las complicaciones”, pues son la población con mayor riesgo.

Indicó que México aún no pasa del contagio lento al contagio acelerado, pero eso sucederá en cualquier momento; por lo tanto llamó a tratar de mitigar el contagio al evitar reuniones de más de cien personas, entre otras medidas. “Quiero ser muy claro”, advirtió, “seguiremos teniendo transmisión, la expectativa no es terminar con la epidemia de un momento a otro; también quiero ser claro, el éxito en la reducción de la transmisión, en vez de llevarnos a una epidemia corta, nos va a llevar a una epidemia más larga”.

Señaló que con la finalidad de proteger a los adultos mayores y grupos de riesgo, se suspenden las actividades laborales que impliquen el desplazamiento de personas, a excepción de los que brinden servicios básicos, estratégicos y la producción de alimentos. En este marco se inscribe la suspensión de clases en todos los niveles, las reuniones de más de cien personas y medidas precautorias como el lavado constante de manos con agua y jabón, cuidar el estornudo y la sana distancia.

A quienes desde los medios de comunicación y redes sociales piden el confinamiento total de la población en sus hogares, les explicó “que las medidas que no se amparan en ciencia empiezan a generar preocupación, caos y corren el riesgo de afectar, no solamente la posibilidad de controlar efectivamente la epidemia, sino aspectos fundamentales de la sociedad, de la economía pública y también incluso de los derechos humanos”. “La restricción de movilidad puede ser una medida de salud pública, pero no debe utilizarse como una primera herramienta, esta es una herramienta extrema que se reserva a las situaciones hipotéticas de que se perdiera la capacidad de control. Lejos estamos de ello”, sentenció.

Resaltó que “el aprendizaje científico, técnico, que ha podido tener México por la experiencia vivida y la extensa documentación científica sobre el comportamiento de este virus en el resto del mundo nos da una ventaja respecto a otros territorios, y la ventaja es poder programar adecuadamente el momento de cambio de las distintas fases y de las medidas de salud pública”.

Cuando llegue la fase tres, “en donde pudiera existir transmisión generalizada, es la fase en donde nuestro Sistema Nacional de Salud va a tener retos importantes, pero esos retos se pueden solventar si el sistema está organizado, si el sistema mantiene alta la moral”.

Empero, indicó que falta personal de salud, por lo que continúa abierta la convocatoria para contratar personal médico.

La secretaría de la Defensa nacional, por su parte, anunció que pone su infraestructura y personal de salud a disposición de la Secretaría de Salud: mil 738 médicos, mil 727 enfermeras, 884 paramédicos, más de ocho mil soldados que apoyan toda esta infraestructura y 649 cirujanos dentistas, que previamente capacitados se pueden sumar al combate contra el coronavirus. Lo mismo hizo la marina.

Asimismo la Secretaría de Hacienda informó que distribuyó a los gobiernos estatales 25 mil millones de pesos para enfrentar la pandemia, además de los cuatro mil 500 millones de pesos que el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) está destinando para la compra de medicinas y suministros médicos.

El presidente de México indicó que además su gobierno cuenta en caja “con extras para usar de alrededor de 400 mil millones de pesos”, gracias al combate a la corrupción. “Esto nos permite mantener todos los programas del bienestar, todos; nos permite tener recursos para enfrentar la caída de los precios del petróleo, al mismo tiempo que tomamos la decisión de bajar el precio de las gasolinas”.

Informó que cuenta con los recursos para que continúe la construcción del aeropuerto, de caminos, de carreteras, “el plan del istmo, tenemos recursos para que continúe la reconstrucción de la refinería de Dos Bocas, tenemos recursos para financiar el Tren Maya, porque todo esto va a permitir crear empleos que se van a necesitar”. “Ya va a venir una etapa de recuperación económica. Les adelanto que en su momento vamos a otorgar créditos sin intereses o con tasas muy bajas a un millón de pequeños negocios, esto es para pequeño comercio, para fondas, taquerías, talleres, todo lo que va a resultar desgraciadamente afectado por la crisis económica”, anunció.