Libertad y victoria ejemplar en San Salvador Atenco

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Tres y cuatro de mayo de 2006: una violenta represión se cierne sobre los miembros del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) y sobre pobladores de San Salvador Atenco y de Texcoco. Los gobiernos federal y estatal de Fox y Peña Nieto, con la complicidad del gobierno municipal perredista de Texcoco encabezado por el sustituto de Higinio Martínez, Nazario Gutiérrez, se coaligan para ejercer una venganza de Estado contra quiénes habían desafiado e impedido en 2001-2002 el proyecto oligárquico del sexenio: la construcción del aeropuerto internacional en la región de Texcoco. El operativo represivo sitió los municipios de Texcoco, Atenco y demás de la región imponiendo una lógica de guerra y, mediante la utilización de la emboscada y la provocación, se enfrentó con los pobladores y ciudadanos en la carretera Lechería-Texcoco donde se desplegó, además del policíaco, un operativo propagandístico a nivel nacional coordinado en vivo con los medios de comunicación, en especial las televisoras. La represión llegó al corazón de San Salvador Atenco y se saldó con la detención de algunos de los principales líderes del Frente, la huída de muchos más, la muerte de dos muchachos, la detención de innumerables pobladores y activistas solidarios, la irrupción ilegal y destrucción y saqueo de domicilios, y las agresiones sexuales premeditadas contra las mujeres detenidas, 26 de las cuales fueron violadas por los efectivos policíacos. En suma: guerra contra Atenco y contra el FPDT.

El corolario de esta guerra y venganza política y represiva contra Atenco fueron las sentencias impuestas a Ignacio del Valle Medina (112 años), Felipe Álvarez Hernández y Héctor Galindo Gochicoa (67) y 31 años para cada uno de los nueve detenidos en el penal del Molino de Flores (Óscar Hernández Pacheco, Inés Rodolfo Cuéllar Rivera, Julio César Espinosa Ramos, Juan Carlos Estrada Cruces, Edgar Eduardo Morales Reyes, Jorge Alberto Ordóñez Romero, Román Adán Ordóñez Romero, Narciso Arellano Hernández y Alejandro Pilón Zacate).

 Juan Pablo de Pina García