Hay que tomarse la vida con cama

Imagen sacada de Internet

El cinco letras, no es ni será nunca para una damita. Los atiborrados y muy baratos hoteles suelen describirse así solamente el 14 de febrero. Todos desean entrar y por esta razón encontrar un lugar equivale a hacer filas interminables en dichos lugares. Todos los hoteles/moteles son de paso, o ¿ustedes se han quedado a vivir en uno? Así que no pasa nada, todos han pasado por uno de ellos.

Hoy asistir a uno de estos edificios ya no es para nada situación de vergüenza o de mentir sobre dónde estuviste y a dónde fuiste. Hoy es bien sabido que el acto sexual se practica de manera más común en dicho lugar. Baratos, cómodos, fachadas glamorosas, letreros enormes con luz de neón anunciado una fiesta casi imperceptible, limpios o lo que se conoce como “es lo que hay”, aunque no cumplan estrictamente con la descripción hecha anteriormente. Y si es verdad, considerando el dinero con el que cuentan actualmente los jóvenes y las ganas que una pareja puede tener de darse amor, los hoteles están a disposición de todos ellos con paquetes que van desde, jacuzzi, fresas con chocolate, disfraces y hasta juguetes sexuales para los más pillos.

Una vez cruzado el umbral y que se ha llegado a la luz (entiéndase como habitación), recién desocupada y cambiada de sábanas, se puede comenzar la pasión, puesto que estos lugares en 14 de febrero serían todo menos utilizados para echarse una pestañita. Se tienen cuatro horas básicas y el tiempo que se esperó es más una burla, comparado con el tiempo real que ahí pasarás.

Ahora sí, están ahí y no hay vuelta pa’tras, y tampoco es algo que se considere. Antes el deseo era más tímido, se miraban con deseo y tocaban su cuerpo con ropa, hoy, 14 de febrero ¡ya se les hizo! En unos minutos la damita va a estar en completa desnudez y se van a decir sin palabras lo mucho que se quieren. Comenzarán por darse cariñitos lindos, besos tímidos, toqueteos suaves que recorren con la mano desde el hombro hasta la pierna.

Aura Franco