Es muy probable que no, en general no sabemos de dónde viene nuestra comida, dónde fue producida es un misterio, los agrotóxicos utilizados en su producción no aparecen en las etiquetas; los aditivos y conservadores sólo se anotan en los empaques, no sabemos qué estamos comiendo.

Desde la revolución verde, al menos, hemos visto una carrera para producir más alimentos en detrimento de la naturaleza en casi todos los casos; los cultivos transgénicos son la fase superior del uso de los agrotóxicos: el glifosato está en todas partes.

El azúcar es otro elemento importante de nuestra alimentación, en general de efectos negativos en su mayoría, no sólo presente en los refrescos, el azúcar es un agente de enfermedad y muerte muy relevante.

Casi todo lo que está disponible en el supermercado hace daño; por eso debemos tomar conciencia de lo que comemos, algunos indicadores para seleccionar nuestra comida pueden ser los siguientes:

  • Hay que consumir productos locales, de preferencia frescos: verduras, frutas, granos, etc. Si sabemos que son productos locales es posible que los propios productores consuman sus cosechas. Mientras menos viajen los alimentos es mejor.
  • Hay que disminuir el consumo de alimentos procesados: “alimentos” instantáneos, jamón, yogur, etc. La mayoría de los productos procesa-dos tienen aditivos y conservadores. Lo mismo ocurre con los envasados: refrescos, jugos, cerveza, etcétera.

Lo que comemos nos define y nos determina la salud o la enfermedad. La salud, como sabemos, llega por la boca.