Mariposas de cristal y demás fauna chapinguera

Muy al contrario de lo que podría aludir el título, Mariposa de cristal de Raúl de León Alcocer no es una novela frágil ni se aborda en maneras quebradizas. Aunque contiene brillantes sugestiones y sutilezas por momentos, en su mayoría expone sin tapujos muchos de los tabúes aún presentes en nuestra sociedad predominantemente machista y homofóbica. Tabúes en particular referidos a la sociedad en que se desenvuelven los protagonistas, miembros del alumnado de la Universidad Autónoma Chapingo (UACh).

Ubicada en los ochenta del siglo pasado y siendo catalogada como la segunda novela de espíritu netamente chapinguero –la primera sería Siete veranos entre paréntesis de José Antonio Saldívar–, en Mariposa de cristal se puntualizan temas incómodos, silenciados para conveniencia de cierta colectividad de la UACh, pero evidentemente cotidianos y relatados con una sensibilidad entrañable no aligerada por el tiempo.

Así, vemos en Mariposa… desde grupos de choque políticos ­–corruptos e incisivos– depredando la economía de los estudiantes de nuevo ingreso, hasta los altibajos académicos y las deserciones estudiantiles en aras de una mejor calidad de vida –que aparentemente sólo estudiando no puede conseguirse–, pasando por el uso y abuso de diversas drogas, así como el descubrimiento de la sexualidad entre colegas mujeres y hombres. Son estos últimos quienes dan uno de los ejes principales a la novela: el homoerotismo y la transexualidad.

En una realidad literaria donde la comunidad transexual tiene muchos más prejuicios que héroes, emplear a un personaje como Margot y dimensionarla de principio a fin de la novela –literalmente, porque es el primer personaje en introducirse y también con ella concluye el libro– es un hecho cuando menos encomiable y que por sí solo merece todas las ovaciones.

Se enfatiza el relato obligatorio concerniente a las Circasianas. En él, en apenas unas líneas, el autor se toma la paciencia para explicar cómo un símbolo apropiado hasta el tuétano por la UACh posee en realidad guiños sexuales que no se dirigen hacia donde parecieran a simple vista. Un texto casi pedagógico para abordar el machismo y la homofobia/transfobia imperantes.

Entre referencias constantes a Chapingo y sus alrededores, dotando a los involucrados de características con las que el lector seguramente puede identificarse, De León Alcocer corrobora lo que en su momento escribió el poeta Víctor Fragoso: “Siete años son mucho tiempo y sin querer se crece”.