La texcocana Elisa Carrillo, Alma de la Danza 2019

El premio Alma de la Danza 2019, el galardón más importante al arte coreográfico otorgado por el Ministerio de la Cultura de la Federación Rusa, fue otorgado a lbailarina Elisa Carrillo, quien desde su cuenta de Twitter agradeció  a “mis papás, mi esposo Mischa, mi hija, mi país y la vida por este reconocimiento”.

Elisa Carrillo Cabrera nació en 1985 en Texcoco, Estado de México. Desde muy pequeña incursionó en la danza clásica, descubrió así su fascinación por el baile. Cuando tenía seis años ingresó a la Escuela Nacional de Bellas Artes, a los nueve entró a la Escuela Nacional de Danza Clásica y Contemporánea del Instituto Nacional de Bellas Artes. Cuatro años después participó en diferentes concursos nacionales donde ganó la medalla de bronce y plata (1996). Un año más tarde obtuvo medalla de oro en el Concurso Nacional de Danza Clásica Infantil y Juvenil, así como una beca que le permitió continuar sus estudios en The English National Ballet School, en Londres, donde se graduó en 1999.

Reid Anderson, director artístico del Ballet Stuttgart de Alemania, una de las más importantes en el mundo, le dio la oportunidad de ingresar a la compañía y por un año fue practicante y puesta a prueba. Posteriormente se volvió parte oficialmente del Stuttgart, participó en la obra Giselle en el cuerpo del baile. Prosiguió con la obra Eugenio Oneguin y El lago de los cisnes, logró ser solista secundaria, posición que mantuvo dos años.

Durante ese tiempo estudió y se tituló como maestra de Ballet (2001-2003) por el John Cranko Schule Stuttgart y el Ministerio de Cultura de la República Federal de Alemania; en 2006 logró ser solista; en 2007 recibió la oferta para participar en el Ballet de Ópera de Berlín, Staatsballet Berlín, por parte del director artístico Vladimir Malakhov, participó así en muchas coreografías; en 2009 hizo la premier en Blanca Nieves. Gracias a esta puesta en escena, el público y crítica alemana la consideraron como la nueva estrella de la Ópera de Berlín.

En 2011, Carrillo ascendió a Prima Ballerina. Logró su gran sueño y se convirtió así en la primera en ganar ese título en la compañía de StaatsBallet, donde se ha mantenido durante los últimos años.

En el 2013 creó la Fundación Elisa Carrillo Cabrera junto con su esposo Mikhail Kaninskin con el objetivo de fomentar la cultura y el arte, dedicada a los infantes con talento y pasión por la danza clásica. Ha organizado eventos de danza de alto prestigio, contó con bailarines invitados que pertenecen a las mejores compañías de ballet y también con talentosos directores como Vladimir Malakhov, Yuri Burlaka, Sergey Filin, Reid Anderson, entre otros.

Por ello, Carrillo se convirtió en embajadora de la Cultura de México en el mundo, título concedido por la Cámara de Diputados y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. Ha sido nominada a múltiples reconocimientos, preseas y premios fruto de su disciplina, esfuerzo, dedicación, pasión y amor a la danza.