Un cuarto, cuarto por cuarto húmedo, translúcido,

cubierto por un sol, linterna mágica que alumbra los pliegues

de una vejez recién aparecida…

 

¿Seré todo aquello que no he conseguido ser?

¿Habré vivido en la extrema sordidez de una vida diaria?

 

¿En la fealdad y la vulgaridad impuesta por la

irracionalidad de un mundo que usa el disfraz de la razón?