La biznaga

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Inframundo
velado entre ocres sueños. Majestuoso altar a la muerte, decolorado por tenues silencios
difuminados entre recuerdos y natura desértica.
Recorrer tus historias decrépitas,
oscuras,
resulta un camino solemne al interior de mis entrañas, al cosmos del canto
en la vida de un cenzontle.
Reconozco en él
matices de una vida pasada,
ya muerta.
Reconozco en ti Biznaga
el lugar confuso de mis pensamientos: algunos coloridos,
regularmente sórdidos, como las huecas y roídas
arterias de tu vientre.

Mictlán
hecho mundo
de voces apagadas
por la simple silueta del yo, sin memoria,
sin miedo.
Cansino,
cansado, estoy aquí Biznaga, sentado en esta desvencijada silla, bebiendo tu alucinante elixir, mirando tus ires y venires,
cual observador tenebroso, fuera de lugar,
alucinando un sinfín de universos,
de rostros,
de muertes.

Acongojado
por la incertidumbre de un destino
que no llega,
por un amor que se vacío en el silencio, en la mentira de un bienestar, en la hipocresía de un te quiero.

Tus múltiples preguntas
Biznaga,
se estrellan contra mis pupilas, derrotan toda razón
y se convierten entonces
en susurros voraces, en vientres vacíos.

Estoy aquí Biznaga,
en este cosmos perdido.

¡Aquí Biznaga
de nuevo en esta silla desvencijada!

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Originario de Naucalpan, Estado de México (21 de septiembre de 1977); estudia el séptimo semestre de la licenciatura en Lengua y literatura hispánicas en la UNAM; trabaja como barista en su cafetería: “Travesía, Café”. De manera independiente publicó un poemario titulado Poesía; colabora en la revista electrónica Sombra del aire; en 2010 escribió un guión radiofónico para el programa Reacción que se transmitió en la estación Reactor 105.7 FM. del Instituto Mexicano de la Radio; de forma amateur practica la fotografía y las carreras de fondo (10K).