Las mujeres indígenas tienen que enviar 28% más currículums para conseguir trabajo. Día Internacional de la Mujer.

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Este 8 de marzo, como cada año desde 1977 oficialmente, se conmemora el Día Internacional de la Mujer. Una fecha que busca desmarcarse de la celebración y enfocarse en la reflexión entorno al papel de la mujer en la actualidad, en sus carencias y en formas de sanear la brecha que aún las separa de conseguir oportunidades oportunidades iguales a las de sus pares masculinos. En este contexto se inscriben aquellas que, además de sufrir las consecuencias del machismo y la misoginia, también se enfrentan a la discriminación por ser indígenas, sometiéndolas entonces a una doble vulnerabilidad.

Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades (Sederec), el año pasado en Ciudad de México residían 789 mil personas indígenas de las cuales 52 por ciento son mujeres, de estas más del 70% sufren algún tipo de maltrato físico o psicológico. Aunado a ello, la gran mayoría no denuncia estos hechos o bien por desconocimiento de sus derechos o bien por temor o resignación, muchos de los casos registrados se conocen de manera fortuita.

Incluso Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) reconoce que las mujeres indígenas viven en situaciones precarias y destaca que en México 60% de los indígenas son mujeres y 80% viven en extrema pobreza, carentes de acceso a la educación y la formación para acceder a mejores condiciones de vida.

Un ejemplo muy claro de la situación dantesca en que se encuentran las mujeres de pueblos originarios se encuentra en el ámbito laboral.

El Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y el Colegio de México (COLMEX) crearon un experimento para determinar las posibilidades que tienen las mujeres indígenas de ser contratadas a la hora de buscar empleo. En este, se enviaron 800 currículums a 1000 empresas que tenían disponibles vacantes donde la experiencia no era un requisito indispensable. Los contenidos de los perfiles eran idénticos, salvo por cuatro variantes: con fotografía, con la fotografía de una mujer con “rasgos indígenas”, con imagen de una persona con “rasgos mestizos” y otra con la de una con “rasgos caucásicos”. El objetivo era identificar cuántas veces llamaban a cada perfil y contrastar los resultados.

Se observó que una mujer con rasgos indígenas tendría que enviar 28.4% más solicitudes que una mujer caucásica y 15.5% más que una mujer con rasgos mestizos. Las mujeres casadas también tienen una desventaja del 23% frente a las solteras.

Estas desigualdades de igual forma se pueden encontrar en el ámbito de salud, seguridad y educación por lo que no hay que olvidar que el 8 de marzo no es una festividad sino un recordatorio constante de lo mucho que falta para alcanzar la igualdad y la equidad de géneros.