La disputa por Chapingo 2017

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Moisés Zurita Zafra[i]

Que se promueva un plebiscito al rector de la Universidad Autónoma Chapingo parece una historia que se repite cada tantos años y cualquiera podría pensar que es parte de nuestra cultura, más aun que es una ejemplo de la vida democrática que distingue a esta muy noble institución con más de 160 años de vida; pero eso es falso.

La disputa por Chapingo en este año 2017 no tiene nada que ver con nuestra cultura y menos con la vida democrática, en todo caso es un acto antidemocrático, un acto autoritario.

Es la demostración de que a los grupos de poder no les interesa ni la universidad ni su desarrollo, sólo buscan sus fines de grupo y son capaces de todo: mienten, difaman y atacan rabiosamente.

Hay tres grupos de poder claramente definidos que, en los años recientes, trabajan unidos y tienen orígenes distintos, pero ya olvidados, a saber: reyistas, familia sindical y antorcha.

Los reyistas tienen poco más de 20 años, desde que ganaron una rectoría son un grupo compacto que busca imponer sus deseos y sus candidatos, han afinado una maquinaria electoral que va desde comprar conciencias con bailes, dinero en efectivo, tiempo aire; hasta modificar las calificaciones de alumnos dados de baja; cuentan con equipo especializado y personal capacitado para reproducir anónimos difamatorios y tapizar la universidad y sus alrededores en un parpadeo.

La familia sindical tiene poco más de 30 años, son una minoría de los afiliados al sindicato, es otro grupo activo particularmente en las elecciones, no sólo sindicales sino de la rectoría y de los departamentos de enseñanza; con un origen aparentemente democrático y de izquierda –hay que señalar que algunos de sus integrantes permanecen en la misma línea- en tiempos recientes se han unido a los reyistas y antorchistas para fines comunes.

Antorcha es la organización más vieja en Chapingo, su antecedente es la Federación Nacional de Organizaciones Bolcheviques y se acercan a sus primeros 50 años de vida, si no es que tienen más. Con una organización jerárquica son capaces de muchas cosas, afiliados al PRI desde el siglo pasado; por su trayectoria se puede leer mucho de ellos en los medios de comunicación, no sólo de la prensa llamada “izquierdista” sino de todas las tendencias.

Existen otros colectivos o grupos cuya influencia es menor, tuvimos en otro tiempo una derecha ilustrada que al parecer ha tirado la toalla y es poco visible en la actualidad. Pero los tres grupos de poder deciden de acuerdo a sus intereses personales lo que les conviene, ningún otro tema es prioridad: ni la calidad académica, ni el bienestar de alumnas ni alumnos, ni la pertinencia de Chapingo.

Entre sus filas hay personas muy violentas, sus amenazas deben tomarse con mucha seriedad; sus jefes deben hacer un llamado a la civilidad y al debate universitario, no a la violencia.

Han “secuestrado” al Consejo Universitario desde hace un par de décadas, su estrategia es aritmética simple: un periodo de dos  años son consejeros titulares por su departamento, otro periodo son consejeros por el tercio, algunos alternan ser consejeros en su departamento, otro periodo son consejeros suplentes por su departamento; de esa manera tenemos consejeros “permanentes”, algunos que sólo siguen instrucciones para votar, jamás tienen una opinión en favor de la Universidad ni de nada.

Estos grupos han tomado acuerdos ilegales de forma recurrente, han violado normas y procedimientos y sólo una decisión de la comunidad universitaria, como ocurrió en febrero del 2015, los puede frenar.

La legislación federal establece que todo acto de autoridad debe estar fundado y motivado.

De acuerdo con el artículo 16 de la Constitución Federal,” todo acto de autoridad debe estar adecuada y suficientemente fundado y motivado, entendiéndose por lo primero que ha de expresarse con precisión el precepto legal aplicable al caso y, por lo segundo, que deben señalarse, con precisión, las circunstancias especiales, razones particulares o causas inmediatas que se hayan tenido en consideración para la emisión del acto; siendo necesario, además, que exista adecuación entre los motivos aducidos y las normas aplicables, es decir, que en el caso concreto se configuren las hipótesis normativas.”

A este grupo no le importa violar derechos.

Las realidad es que a reyistas-antorchistas-familia lo único que les interesa es tener el control de la Universidad, cada acusación que puedan articular contra el rector debieron hacerla cuatro años antes, pero no lo hicieron porque era un rector que ellos impusieron, un rector ausente que dejaba que estos grupos hicieran y deshicieran en la administración.

Se mueven con impunidad porque su influencia llega a las instancias que deberían poner orden.

Varias universitarias y universitarios han tenido que recurrir a una autoridad federal para que determine si los actos del Consejo Universitario que les afectan son legales o no, en la mayoría de los caso no lo son. La Dra. Antonieta Goytia, por ejemplo, se amparó contra actos de autoridad; no fue una demanda laboral, aunque quienes promueven la mentira digan lo contrario.

Algunos consejeros creen que Chapingo es una ínsula y que no hay más ley que la que se les ocurre, pero no sólo estamos obligados a respetar la Constitución Política de la Estados Unidos Mexicanos, sino todas las leyes federales, de hecho nuestra universidad fue creada mediante la  LEY QUE CREA LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA CHAPINGO publicada en el Diario Oficial de la Federación el 30 de diciembre de 1974.

En esta ley se puede leer en el capítulo II lo siguiente:

“De las Autoridades Universitarias

ARTICULO 7o.- La Comunidad Universitaria constituida por alumnos, profesores e investigadores de la Universidad Autónoma Chapingo se gobernará a sí misma por las autoridades que ella designe en los términos de la presente Ley y sus Reglamentos, y podrán conocer, discutir y decidir cualquier asunto pertinente a la institución a excepción de los académicos.

ARTICULO 8o.- La Universidad Autónoma Chapingo establecerá los procedimientos para constituir los distintos cuerpos colegiados encargados de resolver, entre otras, sus cuestiones académicas y administrativas, los cuales estarán constituidos por alumnos y personal académico.

Si se destituye al rector actual, la alianza Reyista-Antorcha-Familia impondrán un rector interino de acuerdo a sus intereses, por el tiempo que les parezca suficiente.

Ya hicieron caso omiso del Artículo 38º del Estatuto Universitario que a la letra dice “Serán atribuciones y responsabilidades del Consejo Universitario:”

En su fracción V. “Informar a la Comunidad Universitaria de todos los acuerdos que tome y demás asuntos que competan a ella.”

Además de la VI. “Consultar a la Comunidad Universitaria sobre todo asunto que le competa a ésta.”

El acuerdo de someter a plebiscito al rector no está fundado ni motivado, el H. Consejo Universitario debió aplicar la fracción VI antes citada; pero el deseo incontenible por tener el poder de algunos consejeros lleva a nuestra institución a un periodo de instabilidad.

El rector José Sergio Barrales Domínguez ha señalado errores, no es suficiente reconocerlos hay que corregirlos.

Los problemas de la universidad son grandes y urgentes, entre otros:

1.- Realizar una asamblea general para que tome el acuerdo de iniciar los trabajos para reestructurar a la Universidad Autónoma Chapingo mediante un Congreso General Universitario.

2.- Atender la conectividad, no sólo la señal de internet sino las plataformas digitales, la creación del repositorio institucional y desarrollar cursos a distancia.

3.- Crear nuevas carreras como veterinaria, medicina, derecho y otras del interés de la comunidad.

Son muchas las tareas, somos más quienes pensamos que debemos preservar el sentido crítico y democrático de nuestra universidad.

La responsabilidad es de todos, debemos estar informados y analizar con nuestras compañeras y compañeros, con nuestras amigas y amigos qué es lo que la universidad necesita, sin duda alguna no necesita un periodo de lucha para contener la ambición de unos cuantos.

[i] Profesor-investigador del Área de Humanidades, Universidad Autónoma Chapingo.